Skip to main content

Compromisos y Convicciones....

Resumen:

1. ¿Para qué esperar a que me llegue una crísis para valorar lo que realmente importa en mi vida?.

2. Es fundamental identificar la brecha (gap) entre lo que realmente me importa y los recursos que realmente estoy invirtiendo en eso.

3. Proceso
3.1 Inventario de mis valores: realmente escribir lo que más valoro
3.2 Verificar el uso actual de mis recursos en lo que realmente me importa:
a) Dinero: ¿cuánto?
b) Tiempo: ¿cuánto?
c) Energía: ¿qué calidad de energía pongo?... buena energía = focused

4. Identificar la brecha entre mis valores y mis compromisos

5. Comprender las causas de esa brecha, por ejemplo:
a) Uno a veces hace dos compromisos que entran en conflicto (por ejemplo, decidir invertir más tiempo en dos sitios diferentes y distantes.... habrá conflicto)
b) Dejar que otros establezcan mis prioridades (por ejemplo actuar en función de lo que piensan los otros que es bueno... aquel que no le dedica tiempo a su familia porque piensa que sus colegas lo dejarán de mirar con respeto...).





Fuente:

http://www.hbsp.harvard.edu/hbsp/hbo/articles/article.jsp?articleID=8770&ml_action=get-article&print=true

Transcript:

Do Your Commitments Match Your Convictions?

Key ideas from the Harvard Business Review article by Donald N. Sull and Dominic Houlder

The Idea

How many of us struggle harder every day to uphold obligations to our bosses, families, and communities—even as the quality of our lives erodes? And how many of us feel too overwhelmed to examine the causes of this dilemma?

For most people, it takes a crisis—illness, divorce, death of a loved one, business failure—before we’ll refocus our commitments of money, time, and energy on what really matters to us. But why wait for a crisis? Instead, use a systematic process to periodically clarify your convictions and assess whether you’re putting your money (and time and energy) where your mouth is. Identify high-priority values that are receiving insufficient resources—or outdated commitments that are siphoning precious resources away from your deepest convictions.

Once you’ve spotted gaps between what matters most to you and how you’re investing your resources, use a time-out (a sabbatical, course, or retreat) to rethink old commitments and define new ones more consistent with your values.

By routinely applying this process, you—not your past obligations—will determine the direction your life takes.

The Idea in Practice

To manage the gap between your convictions and commitments, apply the following steps.

Inventory Your Values

List the things that matter most to you, in specific language. For example, instead of “Money,” write, “Providing financial security to my family,” or “Earning enough to retire early.” Aim for five to ten values, and write what you honestly value—not what you think you should value.

Assess How You’re Investing Your Resources

Track how much money, time, and energy you’re devoting to your values. For each value you’ve listed, record the following:

• Percentage of your household income you devote to that value
• Number of hours per week you spend on the value
• Quality of energy (high, low) you devote to activities related to that value. (An hour spent on an activity when you’re fresh and focused represents a greater commitment than an hour spent when you’re exhausted and distracted.)

Identify Gaps Between Your Values and Commitments

Do some values on your list receive little or none of your money, time, and energy? Is there a single value that sucks a disproportionate share of your resources away from other priorities?

Understand What Has Caused the Gaps

Disconnects between what you value and how you actually spend your time can have several causes. Perhaps you’ve taken on obligations without considering the long-term ramifications. One successful entrepreneur in New York had promised to spend more time with her London-based partner. But when she decided to sell her start-up to a West Coast competitor through a five-year earn-out deal, she had to move to San Francisco to run the business. She now spends even more time airborne—torn between two conflicting commitments she made simultaneously.

Or maybe you’ve let others define “success” for you. One young banker earned colleagues’ praise for his extreme work ethic. When he became a father, he wanted to spend more time with his family, which baffled his colleagues. Because he badly desired continued praise from colleagues, he continued his workaholic ways—and effectively gave his colleagues the power to set his priorities.

Change Course

It’s harder to recalibrate commitments when you’re not facing a crisis. A time-out—a sabbatical, course, or other device—can help you reflect and give you an excuse to break old commitments and forge new ones. To avoid “commitment creep,” abandon or renegotiate one old commitment for every new one you make.

1 comment

Popular posts from this blog

La fábula de los tres hermanos... y sus dos moralejas

Estaba oyendo una canción de Silvio Rodríguez, "La Fábula de los Tres Hermanos" y la letra es especialmente interesante.

La puedo esquematizar de la siguiente forma:


ActitudConsecuenciaDescripciónPrimer hermanoIba siempre viendo al suelo (esclavo de la precaución)Se encorvó y no llegó lejos con su corta vision. El hiper-precavidoSegundo hermanoIba siempre viendo al horizonteNo miraba el día a día y vivía cayéndose El idealista-soñadorTercer hermanoUna pupila llevaba arriba
y la otra en el andar.Mirada extraviada… ojo puesto en todo
ya ni sabe lo que ve.El controla-todo Pienso que la moraleja de esta fábula puede tener dos versiones:1) Moraleja pesimista: no importa la actitud que tomés... nunca vas a llegar a lo que te propongás.2) Moraleja realista: la vida es un balance, no podés ir solo de idealista ni tampoco solo vivir de precauciones, y una actitud mezclada tampoco es buena en el sentido de querer controlarlo todo....

El balance en la vida consistirá en que …

Dialogo final del Show de Truman

Hace ya semanas que quería poner el diálogo final de la película El Show de Truman, pero no había tenido tiempo.

Me gusta este diálogo porque muestra el dilema en que más de alguna vez en la vida se encuentra toda persona... el dilema de seguir estando en un lugar "seguro", entendiéndose este lugar seguro como un ambiente, un comportamiento, unos hábitos, etc....

Incluso hay tantas voces subjetivas y objetivas que me reclaman el quedarme en "mi zona de confort"....

Lo bonito es que fuera de esa zona de confort es donde verdaderamente encuentro la felicidad, la felicidad de la libertad, de una vida sin mentiras y desarrollando mis talentos al máximo, en servicio de los demás seres humanos, para hacer de este mundo un lugar mejor para todos, donde quiero procurar que todos encuentren su felicidad, sabiendo que esa felicidad aquí será la preparación para la siguiente fase (independiente de la religión de cada uno)...

Aquí dejo el díalogo final con las presiones que sufre …

Háblame Señor

Ayer estaba en Misa (7pm) y oí una canción que siempre me ha gustado... se llama háblame señor, y la letra es la siguiente... tengo que conseguir un buen MP3 con estas canciones de Misa... ya he ido consiguiendo algunas...

Háblame, Señor (Canto)Yo siento, Señor, que tú me amas.
Yo siento, Señor que te puedo amar.
Háblame, Señor, que tu siervo escucha.
Háblame, )qué quieres de mí?
Señor, tú has sido grande para mí,
en el desierto de mi vida (háblame!Yo quiero estar dispuesto a todo,
toma mi ser, mi corazón es para ti.
Por eso canto tus maravillas, por eso canto tu amor....
Te alabo, Jesús, por tu gradeza,
mil gracias te doy por tu gran amor.
Heme aquí, Señor, para acompañarte.
Heme aquí, )qué quieres de mí?
Señor, tú has sido grande para mí,
en el desierto de mi vida (háblame!